Sostenibilidad digital o la dicotomía entre utopía y distopía digital

Estamos ante una situación en la que posiblemente haya que empezar a reconocer que para poder empoderar de nuevo a los humanos, toca aceptar de que su comportamiento ya ha sido modificado. Que el poder de los gigantes tecnológicos puede llegar a desmantelar democracias y que quizás el tamaño del riesgo a mitigar nos lleve a derivas intervencionistas a nivel global o a redefinir un nuevo relato sobre el progreso. 

[To read in English: Digital sustainability or solving the dilemma of benign versus catastrophic vision facing the growth of digital juggernauts]

Como algunos psicólogos denominan, el mismo acto de negar en sí mismo que tu comportamiento no está siendo modificado es el primer síntoma preclaro e indicador adelantado de que ya ha sido modificado. 

He tenido la suerte de sentir la adicción a Twitter y a Facebook antes de usar LinkedIn. El comportamiento que veo habitualmente en los usuarios de LinkedIn me recuerda a años pasados y a mi obsesión por crecer en followers y mejorar en “engagement”. En cada una de las publicaciones que he hecho en Twitter, Facebook o Linkedin he sentido en mis propias carnes lo que Jaron Lanier [3] denomina “imperios de modificación del del comportamiento” en acción.

Uno de los fundadores de Facebook, Sean Parker [4], reconoció hace dos años que el mecanismo y el motor sobre el que idearon Facebook -y cualquier red social- era un sistema retroalimentado de validación social con el objeto de mejorar las interacciones y hacer crecer el alcance de la red. Y toca reconocer que cuando juntamos emociones agresivas (indignación o miedo) con reconocimiento y status, la mezcla es explosiva. No es posible dejar de conectarse a un foro en el que las interacciones sociales de aquellos que piensan igual que tú y te admiran por tus comentarios, se cataliza a través de las notificaciones constantes en un dispositivo que se ha convertido en los últimos doce años en un apéndice de nuestro cuerpo.

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1. CLAVES DE UN NUEVO CONTEXTO

La realidad es que el detonante de este contexto es un dispositivo interconectado globalmente, alimentado por interacciones crecientes y optimizado por algoritmos con un propósito. Creo que el dilema y la conversación en torno a la realidad que estamos creando se asienta sobre estos cuatro pilares: 

  • Tecnología ubicua, 
  • Conexión constante, 
  • Trazabilidad y Acceso a la información, así como, 
  • Optimización alimentada por algoritmos. 

 

¿Y cuál es el propósito de todo esto?, ¿crecimiento?, ¿Ingresos?, ¿Poder?, ¿Un mundo mejor?. 

No pretendo desmontar el mundo que hemos creado, simplemente lo que quiero es descomponer el contexto para analizar y reflexionar sobre el mejor de los mundos posibles. Creo que este deseo no se aleja de la voluntad de la mayoría de los que compartimos el planeta Tierra.

En los últimos dos años, las grandes compañías tecnológicas y al mismo tiempo las compañías más valiosas del mundo son coincidentes. Independientemente de que unas centren la mayor parte de generación de ingresos en un modelo de negocio publicitario (Google, Facebook), en la venta de productos propios o de terceros (Apple, Microsoft, Amazon, Alibaba, Tencent) o en facilitar las tareas del día a día (Google, Facebook, Microsoft, Apple, Microsoft, Amazon, Alibaba, Tencent), todas estas empresas han sabido pivotar de una industria a otra sin necesidad de emular a los jugadores más importantes de cada una de estos verticales. ¿Hablamos de DaaS o Disruption as a Service o acaso hablamos de ofrecer valor, comodidad, seguridad, rapidez, facilidad, entretenimiento a los usuarios?. Puede que lo podamos aglutinar en un solo concepto: Confianza.

Los modelos de negocio de estos gigantes son múltiples y su capacidad de transformar conocimiento de usuarios en base a interacciones en sus plataformas en nuevos productos o servicios es una fuerza imparable. Gracias al dato recogido y a la tecnología como catalizador de ese conocimiento, se pueden permitir disrumpir cualquier industria a una velocidad nunca antes conocida. Y una vez disrumpido cualquier sector, el siguiente paso de estas grandes compañías digitales es generar colaboración entre todos sus modelos de negocio y seguir haciendo crecer las interacciones de los usuarios. Son un caso de éxito que se retroalimenta con más y más éxitos. No hay regulador sectorial o regional que les pueda parar. 

Han sabido ganar nuestra atención y han transformado nuestro interés a través de más valor y de solventar la fricción que otros jugadores tradicionales no supieron transformar (p.ej. conocer el precio de tu trayecto en taxi por anticipado, eximir de comisiones en el pago con tarjeta utilizando códigos QR). Han sabido convertir el tiempo creciente que dedicamos a diario a entretenimiento, interactuar con conocidos, buscar recetas de cocina o a buscar ayuda en tutoriales, en el deseo de consagrar nuestro comportamiento en exclusiva a sus plataformas. Y además, han sabido traducir todas estas horas de atención a nuevas fuentes de ingresos (proliferación de los modelos freemium). En definitiva, confianza y valor a escalas nunca imaginadas. 

 

Este círculo virtuoso de atracción, atención, interacción y creación de valor, les ha llevado a romper cualquier serie histórica en términos de crecimiento de ingresos y generación de valor. Podemos decodificar que el éxito está en su visión de plataforma y también podemos juzgar que su valor reside en haber sabido transformar datos con tecnología en valor diario a nuestras vidas. Y lo cierto es que se han sabido ganar nuestra confianza porque nuestra vida ahora es más cómoda, nuestro uso del tiempo más eficaz y nuestro acceso al conocimiento crece sin incurrir en grandes esfuerzos financieros. Otra discusión es si hablamos de conocimiento o aprendizaje, y otra discusión es si somos más eficaces o acaso somos seres más distraídos. Si somos más flexibles o acaso estamos más condicionados en nuestro comportamiento. Si somos más felices o acaso hemos olvidado cómo ser felices. ¿Acaso la eterna conexión requiere de alguna otra reflexión?. 

Y ahora nos da miedo el poder que han acumulado. Y mi miedo es que los políticos populistas olfatean ese miedo mejor que nadie. Confianza traducida en miedo. Esta historia me suena. 

Toca reflexionar sobre un nuevo modelo en el que esta tecnología ubicua, esta conexión constante, la trazabilidad y acceso a nuestra información, así como, su capacidad de optimizar estas plataformas en base a aprendizaje automatizado, puede dibujar un presente más equitativo, justo y humanista. 

 

2. TOTALITARISMO O REGULACIÓN DEL NUEVO CONTEXTO DIGITAL

Cambiemos o no la arquitectura sobre la se diseñó inicialmente Internet, modifiquemos o no la regulación sobre la que hemos permitido el acceso a nuestra información y la trazabilidad de nuestro comportamiento, definamos o no normas éticas que regulen el uso de la inteligencia artificial y el aprendizaje automatizado, el reto está en que hay aspectos de nuestro día a día que ya se han visto alterados. Alterar comportamiento y transformar clicks y taps en presidentes de países poderosos ya es una realidad. Y la deriva es la libertad de los seres humanos. 

Hay modelos e indicadores adelantados de cómo afrontar este nuevo contexto que vivimos y todo parece que nos lleva a dos escenarios político-económicos: El totalitarismo digital, o, la regulación digital. Como ejemplos del totalitarismo digital tomo a Rusia y a el deseo de Putin de cerrar las puertas a Internet y crear un espacio digital cerrado para su país [5] . Adicionalmente, el ejercicio de China de abrazar el nuevo espacio digital global y traducirlo en una ventaja país a través de ejercer la propiedad estatal de los datos con el pretexto de la ciberseguridad [6].  

El otro modelo más moderado son las voces que están surgiendo en torno a un impuesto digital global y las iniciativas de los países más industrializados de fijar una agenda para definir un acuerdo en materia de fiscalidad antes los retos que plantea la digitalización de la economía [7] ,o,  la creación de un estándar global en materia de protección de la propiedad y consentimiento del uso del dato [8]. Parece como si después de los últimos escándalos de grietas de datos y los movimientos hacia la creación de una criptomoneda global, hubiesen sido el detonante definitivo para empezar a generar voces de regulación en latitudes amantes de la desregulación. 

Quizás la única forma de empezar a controlar la latencia de los reguladores y así mitigar el riesgo de la omnipresencia de las grandes compañías tecnológicas, su poder omnímodo y su velocidad de emprendimiento, sea optar por un modelo u otro: ¿Modelo chino o modelo estadounidense? Aparece una nueva guerra fría y esta tiene el apellido digital. Tiene su gracia que solo seamos capaces de ponernos de acuerdo a nivel global cuando aparece la amenaza del miedo. 

China ha basado su éxito digital como país y su participación en el crecimiento de nuevos gigantes digitales, mediante una apuesta decidida por el emprendimiento masivo y la innovación. El poder reside en controlar el nuevo espacio y la medición del comportamiento de los usuarios. Estados Unidos ha basado su crecimiento en la desregulación y en la apuesta por el desarrollo de la investigación y su traducción a competidores de éxito a través del emprendimiento y el capital privado. Honestamente y con datos en la mano, solamente en 2017 las transacciones de pagos móviles en China superaron a las de Estados Unidos a razón de 50 a 1 y los datos siguen creciendo 2. ¿Acaso no es este un síntoma de que la balanza se inclina hacia el lado de la intervención? 

“…Chinese mobile payment spending outnumbered that in the United States by a ratio of fifty to one. For 2017, total transactions on China’s mobile payment platforms reportedly surpassed $ 17 trillion—greater than China’s GDP”   Kai-Fu Lee. “AI Superpowers” [2] 

 

3. UTOPÍA O DISTOPÍA DIGITAL

Aceptemos una deriva utópica o distópica, mi visión personal es que todas las fuerzas se terminarán equilibrando y crearemos un mundo mejor en el que surgirán nuevas profesiones, las bolsas de pobreza se reducirán y buscaremos formas alternativas de lidiar con problemas aparentemente irresolubles como las sostenibilidad de los recursos o el suministro energético. Ciudades flotantes si se derriten los polos (p.ej. Oceanix), clonar tejidos animales para acabar con los problemas de abastecimiento de carne y su huella de carbono (p.ej. Memphis Meats), mindfulness en las escuelas para neutralizar la creciente falta de atención focalizada (p.ej. Mindfulnessinschools.org), reinventar la energía nuclear para garantizar el suministro energético (p.ej. Terra Power) o impuestos digitales para sostener una humanidad más longeva (p.ej. Digital Tax).

Los padres fundadores de Internet abogaron por un enfoque libertario en el que el intercambio del conocimiento y el modelo descentralizado de creación de información, fuera la forma más justa de refundar una nueva economía y el acceso universal a la información. Creo que no nos hemos equivocado y estamos mejor que hace 30 años cuando Tim Berner-Lee daba a luz a la world wide web. Y toca remangarse para refundar un nuevo modelo de intercambio que garantice el progreso y la sostenibilidad de la humanidad. 

Y toca remangarse para refundar un nuevo modelo de intercambio que garantice el progreso y la sostenibilidad de la humanidad. 

Aunque la visión a futuro sea sostenible, no quiero dejar de ser naif y admito que solo tengo miedo a la gestión de la transición. El ser humano no se siente cómodo gestionando el cambio. Y esta es una era de cambios. Creo firmemente que “Digital” y “Sostenibilidad” son dos conceptos que están inherentemente unidos en este momento concreto del tiempo.

No es posible concebir el contexto actual sin obviar cómo las empresas más valiosas del planeta han planteado dudas sobre la estabilidad de las democracias. Tampoco es posible obviar que la proliferación de modelos de negocio O2O (Online to Offline) están generando agravios comparativos y una nueva clase de profesionales marcados por la inseguridad social y la inestabilidad económica. 

Y tampoco podemos negar que aunque nuestra productividad no esté siendo bien medida por las agencias estatales de estadística, en muchos casos nunca hemos disfrutado de más oferta a un menor precio, con el consiguiente impacto sobre la renta disponible. Y debemos admitir que la evolución de la biotecnología nos lleva a un escenario en el que la esperanza de llegar a decodificar el secreto genético de la degeneración celular parece más cercana que lejana. Ahora bien, ¿realmente queremos la inmortalidad si no sabemos controlar los datos para garantizar que los sistemas democráticos no vean afectados?

 

Hemos agotado la etapa del cambio digital y ahora toca afrontar la nueva etapa de la sostenibilidad de una economía que ya es digital. Y eso supone que las reflexiones sobre la tecnología con propósito, la responsabilidad en el uso de los datos y la transparencia de la algoritmia, el humanismo por encima de la deriva tecnológica y el bienestar por encima del crecimiento, quizá deben ser los próximos axiomas que se debatan cuando hablamos de transformación digital. 

 

“God gave us the gift of life; it is up to us to give ourselves the gift of living well.”

Voltaire

 

“Old men should have more care to end life well than to live long.”

Captain J. Brown

 

Dedicado a la VII edición #iePDTD7 del Programa de Dirección en Transformación Digital en IE Business School:
Luis Aribayos, Eduardo Becerra, José María Celemín, Mihaela Ioana Fechete, David Gilaberte, Alfonso González, Nana Morón, Blanca Moscoso Del Prado, Kike Nieto, Enrique Pérez, Santiago Sanz.

#iePDTDers

Mi agradecimiento a Susana Rodríguez Urgel por codirigir este programa conmigo y a mi amigo Gam Dias por ser fuente de recomendación constante de muchas de las lecturas que han inspirado este post.

Fuentes: 

  1. Time.com. Jan 22, 2019. Roger McNamee. https://time-com.cdn.ampproject.org/c/s/time.com/5505441/mark-zuckerberg-mentor-facebook-downfall/ Last visit on Oct 29, 2019. 
  2. Kai-Fu Lee. “AI Superpowers: China, Silicon Valley, and the New World Order” (English Edition). 2018. Pages 74-75) Kindle Edition. ISBN-13: 978-1328546395 / ISBN-10: 132854639X
  3. TED. 2018. Jaron Lanier “How we need to remake the Internet” https://www.ted.com/talks/jaron_lanier_how_we_need_to_remake_the_internet Last visit on Oct 29, 2019. 
  4. AXIOS. Sean Parker’s interview by Mike Allen. “On social validation feedback loop” Nov 9, 2019. https://www.axios.com/sean-parker-facebook-was-designed-to-exploit-human-vulnerability-1513306782-6d18fa32-5438-4e60-af71-13d126b58e41.html Last visit on Oct 29, 2019. 
  5. Forbes. May 2019. “Putin Signs ‘Russian Internet Law’ To Disconnect Russia From The World Wide Web” https://www.forbes.com/sites/zakdoffman/2019/05/01/putin-signs-russian-internet-law-to-disconnect-the-country-from-the-world-wide-web/#5e8cb0ea1bf1 Last visit on Oct 29, 2019. 
  6. China Law Blog. Sep 2019. “China’s New Cybersecurity Program: NO Place to Hide” https://www.chinalawblog.com/2019/09/chinas-new-cybersecurity-program-no-place-to-hide.html Last visit on Oct 29, 2019. 
  7. OECD. May 2019 “Program of Work to develop a Consensus Solution to the Tax Challenges arising from the Digitalisation of the Economy” https://www.oecd.org/tax/beps/programme-of-work-to-develop-a-consensus-solution-to-the-tax-challenges-arising-from-the-digitalisation-of-the-economy.pdf Last visit on Oct 29, 2019
  8. The Verge. Apr 2018 “Zuckerberg says Facebook will extend European data protections worldwide”  Last visit on Oct 29, 2019 https://www.theverge.com/2018/4/11/17224492/zuckerberg-facebook-congress-gdpr-data-protection
By | 2019-11-08T12:18:23+00:00 octubre 28th, 2019|Blog|0 Comments

About me:

Me considero un apasionado aprendiz de todo lo que hago. Coach Ontológico certificado por Newfield Network en Bogotá (Colombia). Master Executive en Marketing Relacional, CRM y Comercio Electrónico por ICEMD-ESIC. Licenciado en Ciencias Empresariales por la UCLM (Toledo) y último año de BA Honours en Management and Economics, University of St Andrews.

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