Enough is enough: El final de una era digital de desconfianza

En realidad ha sido un año de crecimiento, un año y pico de aprendizaje, sufrimiento, autoconocimiento, superación, adaptabilidad y cambio. Inconscientemente la mayoría de nosotros cerrará este 2021 como el final de una etapa y el comienzo de otra, remontando el análisis a marzo 2020. Diecinueve meses de largo cambio en el ámbito de lo profesional, lo personal, lo social, lo familiar y, posiblemente, lo espiritual. También en lo digital es el final de una era.

EL FINAL DE UNA ERA

He escuchado cambios y reformas de domicilio, cambios de pareja, de trabajo, nuevos hábitos y cambios de viejas rutinas. Algunos de nosotros hemos puesto nuestro foco fuera de nuestras latitudes, otros han reconsiderado la elección de su vivienda más allá de la cercanía a un centro físico de trabajo. Muchos otros están considerando cambiar de empleo para acomodar los aprendizajes vitales de esta época a un nuevo equilibrio de vida profesional-personal, deseado y hasta ahora nunca ejecutado. La pandemia ha traído muchos cambios y tengo la sensación de que aunque no haya terminado, el final del año 2021 dibuja un escenario de nuevos propósitos para una nueva etapa vital (new era resolutions). 

También en lo digital es el final de una era. Una era que había evolucionado desde el consumo de contenidos creados por unos pocos (web1), a la creación de contenidos de muchos para muchos. Una era digital que termina marcada por nuevos poderes digitales basados en la ingesta insaciable de información a cambio de experiencia cliente (web2). Y una nueva era que surge de nuevas posibilidades alrededor de la tecnología sustituyendo al regulador como garante de la gestión de los datos personales. Un faldón de aceptación del consentimiento que será sustituido progresivamente por arquitecturas descentralizadas y encriptación de la información personal. Un nuevo espacio en el que la capa “cripto” potenciará de forma indirecta la inversión y la aceptación de criptomonedas como unidad complementaria universal de cambio. 

Se trata de la migración paulatina de un modelo agotado de uso y abuso de la información sutilmente substraída, paulatinamente sustituida por la emergente adopción de estándares de “tokenización”

Una nueva era que se ha venido en llamar web3 o Web 3.0 y en la que las organizaciones descentralizadas definidas desde la autonomía (DAOs) salpica de inestabilidad a reguladores, fedatarios e instituciones garantes de la confianza. No se trata de un renacimiento de las formas de hacer facilitadas por la tecnología blockchain  y conectadas por una criptomoneda de uso masivo. Se trata de la migración paulatina de un modelo agotado de uso y abuso de la información sutilmente substraída, paulatinamente sustituida por la emergente adopción de estándares de “tokenización” como alternativa a instituciones envejecidas que ya han demostrado su incapacidad para crear y mantener la confianza. 

Citando a Chris Dixon de Andreessen Horowitz: “un Internet propiedad de los constructores y los usuarios, orquestado por tokens”

https://twitter.com/cdixon/status/1442201621266534402?s=20

¿TECNOLOGÍA POR CONFIANZA?

La llegada de una nueva era en la que cada empresa sustituirá los viejos mercados de capital secundario por la complementaria tokenización de sus acciones como nueva vía de financiación, y en la que reguladores y supervisores deberán adaptar su propuesta de valor como recomendadores de protocolos y sistemas de endorso a organizaciones autónomas descentralizadas (DAOs). Una nueva forma de crear y financiar proyectos con un alto impacto para el capital riesgo y para las plataformas digitales.

¿Confianza sustituida por tecnología? Es posible, y, prefiero llamarle un nuevo patrón de confianza amparado por un estándar de tecnología que garantice la copia exacta de la realidad, de forma segura, inalterable, y que cuide de procesos básicos que hacen sostenible nuestra realidad: El intercambio de información, el acuerdo entre partes, el comercio, la trazabilidad de lo que consumimos, nuestro historial médico y profesional, la seguridad en lo que invertimos, e incluso, la transparencia de la gestión del interés común (desde la transparencia en la toma de decisiones políticas hasta los secretos de estado) amparados en un custodio tecnológico de la verdad. 

Esta nueva era vendrá marcada por la progresiva evolución de instituciones carpetovetónicas hacia un estándar de tecnología que como dicen algunos sustituya la confianza por la verdad. Prefiero precisar que se trata de un sello tecnológico de la verdad que garantiza la confianza

Recuerdo que cuando empecé a trabajar a finales de los 90, el reto de la banca era autenticar transacciones de forma eficiente usando tecnología. Y para determinadas transacciones incluso se requería un “autenticador premium” (fedatario público) para salvaguardar la veracidad del intercambio. La confianza estaba basada en instituciones gobernadas por humanos no exentos de error por sesgo cognitivo o laxitud ética.

Esta nueva época no deshumaniza la confianza, simplemente minimiza sesgos cognitivos y espacios éticos dejados a la libre interpretación de humanos, por copias exactas de la realidad en base a parámetros tangibles encriptados. Tecnología como garante de la verdad, humanos evolucionando la confianza como último garante de la sostenibilidad

¿Acaso debo creer que estas acciones que compro a través de un broker bursátil son una parte proporcional del capital de una compañía?; ¿Realmente un sello de confianza de un regulador me garantiza la ausencia de fraude?; ¿Si existe una tecnología que custodia  una copia de la verdad (comprador-vendedor-objeto intercambiado o decisión-importe de la transacción-fecha, hora, minuto, segundo, …-lugar o plataforma-tiempo meteorológico-gobernante de turno-etc-etc-etc); por qué confiar en el sello de un humano y en su limitado proceso de observación o incluso en un papel timbrado para demostrar que esa transacción fue una copia veraz de la realidad?

Esta nueva época no deshumaniza la confianza, simplemente minimiza sesgos cognitivos y espacios éticos dejados a la libre interpretación de humanos, por copias exactas de la realidad en base a parámetros tangibles encriptados.

Creo que el advenimiento de las organizaciones descentralizadas basadas en soluciones tecnológicas de encriptación, la omnipresencia de los intercambios digitales, el robo sistemático de información por parte de unos pocos, la falta de hegemonía de los representantes públicos, la masiva industrialización de la creación de mentiras, la absoluta intromisión de redes sociales en los procesos de decisión y gestión de la cosa pública, y, el previsible agotamiento de recursos naturales no dejan otro espacio que el resurgimiento de un nuevo sistema amparado por soluciones tecnológicas para cubrir la gestión de la verdad como nueva alternativa a la generación de confianza.

Si juntamos la alteración de procesos democráticos por la creación de noticias falsas (Brexit, Trump, etc.); la cuenta atrás de un planeta agotado que observa indefenso la llegada de 8.000 millones de nuevas almas; las eternas dudas de una pandemia que ha limitado libertades, creado miseria masiva al mismo tiempo que ha hecho resurgir una riqueza desproporcionada para unos pocos; la acumulación de poder por parte de unos pocos gigantes tecnológicos que han basado su crecimiento en el robo sistemático de información en un espacio de digitalización absoluta; el crecimiento de una tecnología basada en datos que predice mediante algoritmia el comportamiento al mismo tiempo que inunda de sesgos incalculables sus predicciones; así como la sostenibilidad de una humanidad basada en el equilibrio de instituciones cada vez menos representativas, no queda otra opción que “resetear” la confianza. 

Fuente: Edelman Trust Barometer, 2021. [Page 7]

Ha sido la erosión de la confianza la que nos ha llevado a buscar un nuevo estándar. Algunos creen que este mundo se asienta sobre criptomonedas completamente vulnerables a la especulación, y esa es solo la punta del iceberg. La nueva era que iniciamos está basada en la sustitución de la verdad entre humanos y en la generación de confianza a través de un estándar tecnológico en el que la labor de reguladores y supervisores será velar por la ignorancia masiva en el reconocimiento de estos estándares tecnológicos. ¿Fé publica? Prefiero llamarle autenticación de estándares y protocolos tecnológicos, del resto ya se encargan ceros y unos (o infinitos valores entre ceros y unos). 

Quizás la única forma de aumentar la inteligencia artificial sea hibridando soluciones tecnológicas e intervención humana para acometer tareas. El control de la veracidad mejor que caiga en manos de una máquina (almacenamiento objetivo de hechos y atributos). La generación de confianza, mejor que sea el resultado de la interpretación de humanos sobre historias seguras e inalterables, custodiadas por protocolos de almacenamiento y encriptación. ¿El resultado? Lo estamos creando ahora mismo. De la conjunción de personas, datos y tecnologías para generación de confianza surge el experimento de una nueva era digital.

La nueva era digital está marcada por una serie de tecnologías básicas y la intersección de unas con otras para la creación de valor y confianza

  • El almacenamiento y tratamiento de la información, así como la ejecución de algoritmos sobre la base de centros de datos (Cloud, Fog & Edge Computing)

  • La seguridad en el tratamiento de la información (Ciberseguridad y soluciones de encriptación

  • Protocolos o estándares de protección, custodia e interoperabilidad de la información (Blockchain y su aplicación a criptomonedas, smartcontracts, sistemas de trazabilidad, NFTs)

  • Soluciones que proporcionan velocidad de procesamiento y computación nunca antes imaginada (Quantum Computing, GPU) y nuevos horizontes de análisis para caudales inagotables de información generados por personas y objetos (Data Governance, Data Management, Process Mining)

  • Traducción universal de conectividad a objetos digitalizados (IoT – Internet of Things) y a soluciones entre humanos y objetos, y, entre humanos y humanos (IoB – Internet of Behaviour) o en definitiva “Internet of Everything” diseñado sobre casos de uso para mejorar la experiencia y la gestión en funciones tradicionales de reclutamiento, marketing, ventas, advertising, logística, movilidad, operaciones, etc. (DMP, CDP, DXP, Total Experience, IoT platforms, Data Visualization, Enterprise Reporting)

  • Sistemas de automatización de procesos simples para generar eficiencia, experiencia cliente y mitigación de riesgos (Automatización, Workflow Automation, RPA)

  • Predicción y exploración de relaciones entre diferentes fuentes de datos para la generación de valor, mitigación de riesgos, mejora de procesos y operaciones (AI, ML, DL, Generative AI, Quantum ML), y, una pléyade de soluciones, lenguajes y protocolos para el procesamiento y generación de imagen, vídeo, sonido y lenguaje natural (Impro, VPU, CGI, NPL, VR, AR)

  • Arquitecturas descentralizadas que conectan procesos, personas, instituciones y toma de decisiones basadas en la ausencia de código, catalizadas por la universalización de APIs y que preservan la privacidad facilitando la interoperabilidad de los datos (Data Fabrics, Federated Learning architectures); Y además enriquecidas con una combinación de todas las soluciones tecnológicas anteriores (FL homomorphic encryption, SASE, Blockchain Computing Network, DAOs, Composable Architecture, Generative Adversarial Networks, Federated Generative Modeling, etc…) 

Puesto de forma sencilla: hardware, software, capacidad de computación y soluciones de virtualización de nodos de una network descentralizada para facilitar intercambios y transacciones de productos, objetos y contenidos en un mundo digitalizado. Y ahora si quieres le llamas a esto “metaverso”. Yo prefiero llamarle la digitalización de la confianza como palanca de sostenibilidad o la evolución natural de web1 a web3.

Y un espacio de datos y tecnología omnipresentes, se requiere de nuevas formas de relación, nuevas formas de colaboración y nuevas habilidades. Y eso forma parte de otra conversación no menos importante. 

#People #Data #Technology ^#Trust

#beyondDigital #DigitalSustainability #digitalTRUSTformation

Fuentes de Inspiración:

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By | 2021-12-09T12:13:35+00:00 diciembre 8th, 2021|Aprendizajes relacionados: Blog, Transformación digital|Tags: , , , |Comentarios desactivados en Enough is enough: El final de una era digital de desconfianza

About me:

Me considero un apasionado aprendiz de todo lo que hago. Coach Ontológico certificado por Newfield Network en Bogotá (Colombia). Master Executive en Marketing Relacional, CRM y Comercio Electrónico por ICEMD-ESIC. Licenciado en Ciencias Empresariales por la UCLM (Toledo) y último año de BA Honours en Management and Economics, University of St Andrews.