Más Madera: El Riesgo de la Descarga Cognitiva
“La humanidad nunca ha avanzado sin fricción. La pregunta es: ¿cuánta fricción es suficiente para no sacarnos de nuestro centro y mantener nuestra estrella…
“La humanidad nunca ha avanzado sin fricción. La pregunta es: ¿cuánta fricción es suficiente para no sacarnos de nuestro centro y mantener nuestra estrella del norte?”
En la Revolución Industrial, la demanda de carbón y madera era insaciable: más fábricas, más producción, más energía. Hoy, vivimos la misma vorágine, pero en clave digital: más GPUs, más modelos, más inteligencia artificial (Dios DeepSeek mediante). La IA generativa ha tomado el mundo por asalto y, en apenas dos años, hemos sido testigos de una explosión exponencial en su capacidad de procesamiento y aplicación.
Si intentáramos representar esta evolución de la IA generativa con lenguaje no sería nada fácil. Sería lo más parecido a desarrollar una figura literaria capaz de emular las cotas épicas de una función exponencial en matemáticas, ¿cómo utilizar el lenguaje para representar una función exponencial? ¿de una sucesión de adjetivos a un superlativo?¿Una retahíla de adjetivos superlativos? Sorprendente, tremendo, alucinante, asombroso, increíble… Y cada nuevo modelo supera al anterior con una brutalidad que desafía cualquier comparación. No hay lenguaje para expresar el cambio exponencial en tiempo y resolución de problemas de los modelos fundacionales en los últimos dos años y pico.
Pero, ¿hasta dónde puede llegar este tren sin frenos?
“Las revoluciones no preguntan si estás listo; simplemente se detonan"
Dos Años de IA Generativa: ¿Cómo ha cambiado mi vida?
Hace apenas 24 meses, la IA generativa era un juguete fascinante, un asistente curioso. Hoy, es un socio estratégico en mi vida diaria.
Investigación y research: Lo que antes llevaba horas de lectura y análisis, ahora es cuestión de minutos (sigo necesitando leer). No necesito buscar, filtrar, contrastar; la IA lo hace por mí. Y aunque sigo siendo crítico con el resultado, a veces resulta más difícil. Dice Sam Altman que los bebés que están naciendo ahora ya habrán asumido que la IA les ha superado a nivel cognitivo.
Ahorro de tiempos con agentes: Automatizo correos, programo reuniones, genero informes. Agentes de IA casi trabajan mientras duermo. Y esto es literal cuando se trata de investigar, componer, compartir.
Escribir, idear, crear proyectos: Desde brainstorming hasta redacción; desde síntesis hasta desarrollo; desde transcripción hasta cálculo complejo; desde ideación hasta la generación de proyectos completos incluido business model canvas. La IA potencia mi creatividad hasta donde nunca antes pude imaginar. Pero, ¿a qué costo?. Luego veremos los límites recomendados
Incluso cocinar o entrenar: Hoy, la IA sugiere recetas con lo que hay en la nevera y diseña rutinas de gimnasio personalizadas. Pronto, la automatización absoluta nos liberará de decisiones triviales como elegir qué comprar o qué proveedor de servicios contratar (telefonía, electricidad, banca, etc.).
Es cómodo, sí. Pero también inquietante. Porque cuando delegas tanto, ¿qué te queda por hacer?
“Si le das a la IA las riendas de tu vida, no te sorprendas si un día no sabes quién la conduce.”
El Futuro: Humanos pidiendo, Agentes respondiendo
Imagina un futuro donde la interfaz de usuario cambia radicalmente: ya no navegamos en un Internet de texto, imágenes y video, sino en un ecosistema donde agentes conversan con agentes. Un enorme océano de tokens agrupados por caracteres, ideas y constructos de pensamiento generado por afinidades y detracciones de los usuarios o por los intereses espurios de quien diseñó el modelo:
Compramos productos sin comparar, porque la IA ya sabe lo que queremos.
Cambiamos de proveedor de electricidad sin darnos cuenta, porque otro agente tomó la mejor decisión por nosotros.
Nos eligen el mejor "match" como pareja, pero ¿realmente interactuamos?
Si esta deriva te suena familiar, es porque ya la hemos visto antes en WALL-E: humanos dependientes, obesos digitales y raquíticos cognitivos, asistidos por agentes que lo hacen todo por ellos. Diría gestionados, incluso.
Y en menos de cinco años, pasaremos de ser humanos inteligentes, a humanos aumentados… y luego, a humanos gestionados.
“Primero delegamos tareas. Luego delegamos decisiones. ¿Cuándo delegaremos nuestra identidad?”
No quiero ser pesimista. El optimismo vende, el pesimismo espanta. Pero hay algo innegable: cada vez pensaremos menos y delegaremos más.
Aunque declaremos que nos atraen las noticias positivas, la realidad es que consumimos la toxicidad digital como adictos. Pasa cinco minutos en X (Twitter) con respecto BlueSky y verás cómo la emocionalidad tóxica ha secuestrado nuestras mentes. Dale tiempo a BlueSky y se volverá similar. Todo se ha llenado de vídeos cortos donde el insumo instantáneo de emoción visual sustituye a la reflexión de una buena lectura.
En definitiva, reflexionamos menos, reaccionamos más.
La IA no solo está cambiando cómo trabajamos, sino cómo comemos, pensamos, sentimos y decidimos. ¿Acaso no somos quienes comemos y pensamos? El peligro no es que la IA nos reemplace, sino que nos haga olvidar quiénes éramos sin ella.
Si Rene Descartes levantara la cabeza (“Cogito ergo sum”) quedaría atónito ante el vacío existencial como deriva natural hacia el que nos dirigimos.
El Umbral de la Descarga Cognitiva: ¿Evolución o limitación de la Degeneración?
La pregunta clave: ¿qué ocurre cuando la descarga cognitiva impacta nuestra creatividad? Si sistemáticamente delegamos en IA tareas creativas, ¿perderemos la capacidad de innovar por nosotros mismos?. Si siempre pedimos respuestas, ¿dejamos de discernir entre verdad y mentira?, ¿acaso nos han educado para formular preguntas tanto como para encontrar repuestas?; Si usamos soluciones generativas para todo, ¿se aniquila nuestra capacidad de colaborar con otros humanos?. Pensamiento crítico, creatividad, colaboración, comunicación, curiosidad, pensamiento sistémico, curiosidad. Hubo una serie de habilidades que nos hacían únicos, ¿caso están en riesgo?
Mustafa Suleyman define la IA como una nueva especie digital, un “acompañante digital”. Y me alegra que así sea y que nosotros seamos los que definimos los límites de nuestro acompañante. La IA es una herramienta. ¿Acaso no hemos sentido ya en algún momento la tentación de que la herramienta se convierta en nuestra maestra en algunos dominios?. Sí estoy hablando de habilidades necesarias y no negociables en la era de la IA.
La siguiente imagen “Current capacity for substitution by generative AI, by skill group” está extraída del informe The Future of Jobs Report 2025 - WEF. De un modo sencillo deja claro como algunas habilidades humanas están en peligro de reposición o sustitución.

No seré exhaustivo. Dejo correr vuestra curiosidad. Solo algunos apuntes:
IA y Big Data: Tiene gracia como la IA está conquistando su propia casa. Analiza datos con precisión quirúrgica y genera sencillos modelos predictivos.
Programación: Antes era una ventaja, ahora la IA genera código mejor y más rápido. Y quizás por eso todo estamos empezando a desarrollar más que nunca nuestro pensamiento abstracto. Y no todos.
Marketing y medios: Textos, imágenes, videos en segundos. Los que generan contenidos ya son seres humanos aumentados. El contenido se genera a si mismo. Recuerdo una conversación con un medio de comunicación en marzo de 2022 usando entonces GPT-3 a través de you.com y reflexionábamos en voz alta con la creación de un redactor sintético. Hoy resulta cómico por que la realidad se ha impuesto a una proyección hipotética.
Finanzas y calidad: Identificación de patrones, predicción de riesgos. Construcción de borradores de estados financieros. Los amos de la eficiencia serán los primeros en eficientarse a sí mismos también. Tienen su gracia.
No cabe duda de que estamos en el umbral de una humanidad en transformación. Debemos reflexionar sobre el impacto de las nuevas habilidades y sobre la estrategia de captación de talento en esta era de habilidades aumentadas.
Descarga Cognitiva: IA, la Paradoja de Nuestra Era
¿Y cuál es la proyección dentro de varias generaciones usando IA sobre una base diaria?¿Estamos reduciendo nuestro cerebro? (ver imagen de cabecera) Sí, ya hay concepto y se llama descarga cognitiva (cognitive offloading). La descarga cognitiva nos ahorra tiempo, pero nos roba pensamiento crítico. Si dejamos de entrenar la memoria y la resolución de problemas, ¿en qué nos convertimos?. Usar la IA como aliado es progreso. Usarla como muleta, es un suicidio intelectual. Obesos aumentados y raquíticos cognitivos.

Imagen generada con IA
Gracias a la IA hoy soy mejor. Pero si solo confío sistemáticamente en la IA, corro el riesgo de degenerar hasta la estupidez consciente de mi propia existencia. De humanos aumentados a la estulticia global aumentada. No estamos lejos de esa situación observando el nuevo tipo de liderazgo emergente en las últimas elecciones políticas. Por eso, la clave no está en rechazar, sino en su uso consciente. En establecer paradas de desconexión y balancear su uso con nuestra capacidad natural de pensar, crear y decidir. Pronto seguiremos hablando de paradas para la desconexión (y este es otro proyecto que compartiré en otro momento) y ahora estamos hablado de descarga cognitiva y habilidades básicas.
Creo que planificar deliberadamente la práctica de cognitiva a modo de gimnasia mental y sumergirse en la oscuridad de la ausencia de IA quizás deba convertirse en una práctica recurrente para todos los humanos que usan intensivamente la IA en su día día. Cuestionar, analizar y desconfiar de un artículo de prensa al azar. No conformarnos con la primera búsqueda, imaginar qué pasaría eso que considero imposible tornara posible. Construir con otros humanos, menos trabajo individual y más humanos envueltos en la creación colectiva a priori. Quizás nuestra propia soledad a posteriori haga el resto. Aprender a construir patrones de composición, cómo transmitir, persuadir y conectar sin depender de la mediación de una máquina. Mantener la capacidad de explorar y no buscar respuestas instantáneas. Preguntas y más preguntas, mares de preguntas. Comprender la complejidad del mundo y de la incertidumbre de un comportamiento inesperado. No creo que todo se pueda reducir a simples patrones predictivos.
Recuerdo una serie de reflexiones que creé en un golpe de lucidez hace una década y una en concreto que decía “Nuestra mente funciona como la visión nocturna, se vuelve lúcida cuando pacientemente observa la oscuridad” (Aprendi-frase no. 33).Quizás nos toque observar la oscuridad de una realidad sin IA de vez en cuando como paso necesario para recuperar la cordura cognitiva. Si no lo hacemos, pasaremos de ser humanos inteligentes, a humanos aumentados, y finalmente… a humanos gestionados. Insisto, Obesos aumentados y raquíticos cognitivos.
“Nuestra mente funciona como la visión nocturna, se vuelve lúcida cuando pacientemente observa la oscuridad” Aprendi-frase no. 33
Dedicado a Elías Gómez. Con todo mi cariño allí donde estés. Echaremos de menos tu bondad.

Bernardo Crespo is a seasoned digital transformation and data strategy leader with over 25 years of experience. He has held leadership positions in Fortune 500 companies and digital consultancies, and has founded and advised numerous startups and venture builders. Currently, as CEO of his own firm, Quantum Markethink, he provides strategic guidance to C-suite executives, helping them navigate the complexities of digital transformation.
Furthermore, he serves as an Academic Director at IE Executive Education, where he brings his expertise in emerging technologies, digital strategy, data strategy, and artificial intelligence to the classroom. Prior to these roles, he spearheaded digital transformation initiatives at Merkle Spain and led digital marketing at BBVA, where he notably pioneered the application of gamification in banking.
Bernardo is also the co-author, with Gam Dias, of "The Data Mindset Playbook: A Book about Data for People Who Don't Feel Like Reading about Data" (KDP, March 2023).
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El autor
Bernardo Crespo
Advisor C-suite en IA, datos y estrategia. CEO de Quantum Markethink y Director Académico en IE. Ayuda a comités de dirección a decidir con criterio en la era de la IA.
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